"De nuevo es responsabilidad del área de Atención Urbana que haya que pagar dos veces las mismas obras", destaca Carmen Sánchez Brufal.

Ante el proyecto de variante ferroviaria del tranvía en la línea 1, que incluye un túnel bajo la Serra Grossa, el Grupo Socialista ya anunció la presentación de una alegación, en colaboración con los vecinos, encaminada a que se tomen medidas definitivas que garanticen que no se producirán más desprendimientos, incluyendo trabajos de estabilización del terreno.

Ante esto, la  portavoz adjunta Carmen Sánchez Brufal, denuncia un nuevo caso en el que ha intervenido la Concejalía de Atención Urbana "en el que se ha pagado mucho para no solucionar nada".

El primer informe técnico denunciando riesgos de desprendimientos es de 19 de junio de 1996. Por decreto el 27 de marzo del 2001 se contrata por emergencia la ejecución de las obras para la estabilización de la ladera de la Serra Grossa con un periodo de ejecución de 5 meses. Tras una modificación del proyecto el precio aumenta hasta 348.501 euros. Pocos meses después de realizadas estas obras se produjo un desprendimiento, y desde entonces, no han cesado de producirse, hecho que ha sido denunciado por los vecinos de la zona reiteradamente por escrito y en los medios de comunicación. El tema ha llegado incluso a los juzgados, ya que el propietario del terreno, al que el ayuntamiento le exigió el importe por ejecución subsidiaria de las obras, no está dispuesto a pagar, alegando que "ni ha existido saneamiento ni por supuesto han existido obras de estabilización adecuadas". Apunta Carmen Sánchez Brufal que "nuevamente actuaciones del área de Servicios y Mantenimiento  llegan al juzgado y se ponen en cuestión".

Por tanto "se han pagado 348.501 euros por sanear y estabilizar la ladera de la Serra Grossa pero siguen cayendo piedras desde entonces. Actualmente para acometer el túnel del TRAM habrá que pagar de nuevo por las mismas obras. Mientras, los vecinos siguen sufriendo los desprendimientos desde 1996", termina Sánchez Brufal.