¡Qué manía la de este hombre con edificar en el monte!
La provincia de Alicante, una de las más montañosas de España, tiene también en las cumbres varios de los mayores ejemplos de agresión a la naturaleza. Se inició en los años sesenta con la macrourbanización de la Sierra de Oltá y el Morro de Toix, en Calpe, una acción que ha continuado, más recientemente, desde el término de Altea entre la Sierra de Bernia y la Punta del Mascarat. Hoy es un continuo de edificaciones por encima del Mascarat que une ambos municipios. En la Sierra del Montgó se iba camino de lo mismo hasta que la protesta ciudadana y la declaración de espacio natural protegido paralizó la conquista de la montaña por el ladrillo. Entre los municipios de Gata de Gorgos y Pedreguer hay uno de los ejemplos más espantoso parece un cementerio de nichos. La moda puede extenderse si prosperan proyectos como los de Xixona (entre la cumbre de la Carrasqueta y Montagut), Orihuela (la famosa urbanización de la Sierra de Escalona), Tibi, y los de municipios situados entre los puertos del Rentonar y de Tudons y la Sierra de Aitana. Seguro que el actual Consell de la Generalitat conoce algún proyecto más de este tipo que aguarda el momento oportuno para su aprobación.
Luis Díaz Alperi, alcalde de la ciudad de Alicante desde hace doce años, se ve que quiere ejercer la capitalidad provincial en esta materia. Después de estrellarse con el propósito de edificar en el monte Benacantil un Palacio de Congresos ahora propone levantar la Casa del Mediterráneo en la cumbre de la Serra Grossa. Cuando lo leí en INFORMACION del domingo pensé en una salida apresurada al embrollo en el que le había situado el portavoz del Consell de la Generalitat Valenciana, y director de campaña del PP regional, al decir el viernes que se haría «en Valencia o en ningún sitio».
Ayer, el señor Díaz Alperi insistió en la propuesta de la Serra Grossa. Le escuché al mediodía en la Cadena Ser afirmar que edificar la Casa del Mediterráneo en la cumbre de la Serra Grossa, con su carretera de acceso y aparcamientos, sería «un escaparate». ¡El nuevo faro de Alejandría!, añado de mi cosecha. Hay quien calificaba ayer la idea del actual alcalde de «jocosidad», como si hubiera propuesto instalar una estación de ski en la cumbre del Cabeçó d'Or, que es término municipal de Alicante y donde nieva ligeramente casi todos los años. ¿Por qué no un balnerario en la cumbre de Fontcalent aprovechando los acuíferos que le dieron nombre ¿Y qué hacer en la Sierra Colmenares, tan bien situada entre el aeropuerto, la Ciudad de la Luz y el golf del Plantío, necesitada de algún hito emblemático ¿De dónde vendrá esta fijación con acabar con los escasos montes con que cuenta el término de Alicante , me pregunto asombrado.
Proponer levantar la Casa del Mediterráneo en lo alto de la Serra Grossa es un despropósito y una ignorancia de lo que supone el proyecto. Está prácticamente redactado el plan de protección como espacio natural, cuya tramitación administrativa estaba previsto elevarla a las instancias decisiorias antes de finalizar el mandato
José María Perea. INFORMACIÓN
