La obra de la avenida de Dénia prevé un futuro acceso subterráneo a la A-70
Las piezas del Vía Crucis de la Santa Faz situadas en los arcenes del vial serán retiradas al comienzo de los trabajos por el Ayuntamiento para reponerlas cuando acabe la actuación
C. R. F. / REDACCIÓN INFORMACIÓN
E l presidente de la Generalitat, Francisco Camps, presidió ayer la colocación de la primera piedra de las obras de la avenida de Dénia, en cuyo proyecto se contempla la construcción de un futuro acceso subterráneo a la autovía A-70 a la altura de Vistahermosa.
Las obras que ahora dan comienzo incluyen la habilitación de tres pasos inferiores a la altura de la Vía Parque, la Gran Vía y el Bulevar del Pla. Además, la avenida quedará preparada para que en el futuro se pueda construir un cuarto paso inferior para acceder a a la autovía sin necesidad de interrumpir el tráfico en la avenida de Dénia.
Las obras que ahora arrancan tienen por objetivo convertir un tramo de 3,5 kilómetros de la carretera de Valencia en una vía urbana con aceras y alumbrado y arbolado. Asimismo, los dos carriles que ahora existen en cada sentido se transformarán en tres e incluso cuatro.
Tras el acto protocolario de colocación de la primera piedra, el jefe del Consell indicó que este proyecto es «de los más emblemáticos» de la ciudad de Alicante «ya que se trata de un acceso tradicional de la ciudad que pasará de ser una vía interurbana a vía urbana, y la obra se hará con el tratamiento y la exquisitez necesarios para que sea un acceso de referencia para todos los alicantinos», afirmó. También recordó que el Consell ha invertido 1.100 millones de euros en proyectos de movilidad y comunicación en el área metropolitana de Alicante, que incluyen la obra del tranvía.
Camps estuvo acompañado en el acto por el conseller de Infraestructuras y Transporte, José Ramón García Antón, y el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi. También asistieron los miembros del equipo de Gobierno municipal del PP y empresarios como Enrique Ortiz. No acudió, en cambio, la subdelegada del Gobierno, Etelvina Andreu, quien lamentó que no se hubiera invitado a ningún representante del Gobierno un acto tan importante como éste. Díaz Alperi se refirió al proyecto como «una obra imprescindible y fundamental» para Alicante, que incluye por primera vez «la construcción de cruces a distinto nivel soterrados». También destacó que durante las obras se retirará el Vía Crucis de la Santa Faz, para reponerlo posteriormente.
La Generalitat, que ha asumido el coste total del proyecto de reurbanización, invertirá 33,2 millones de euros en las obras y 16 millones de euros en las expropiaciones. La actuaciónse completará con la ejecución, reposición y mejora del alcantarillado, agua potable y otros servicios urbanos.
Teresa de Calcuta Además, estas obras incluyen la urbanización de la calle Madre Teresa de Calcuta, donde se ejecutará la pavimentación, la red de drenaje, muros de contención, jardinería, alumbrado urbano, señalización vial y se realizará un carril bici. La obra será ejecutada por la Unión Temporal de Empresas - UTE - Avenida de Dénia formada por Dragados y Rover Alcisa y contará con la asistencia técnica de dirección de obras de Serca Ingenieros Consultores.
Protesta con pancarta
Un grupo de miembros de la Plataforma Comarcal por la Movilidad Sostenible de L'Alacantí aprovechó el acto protocolario de ayer para protestar contra el proyecto pues consideran que «lo que se va a hacer es una autovía urbana con parámetros de carretera interurbana», según señaló Javier Cobela, portavoz de la agrupación. La plataforma llevó pancartas para exigir al alcalde y al presidente de la Generalitat que contesten a los escritos de reivindicación que presentaron ante el Consistorio y el Consell.
La Plataforma por la Movilidad reclama en esta vía carriles para el transporte público
Los representantes vecinales critican que el proyecto no se haya consensuado con los ciudadanos y aseguran que sólo se conseguirá colapsar más la ciudad
S. ESCRIBANO
C arriles para autobús, taxis y bicicletas en la nueva Avenida de Dénia. Esta es una de las reivindicaciones realizadas por la Plataforma por la Movilidad Sostenible de L'Alacantí durante la charla organizada en la tarde del lunes en el Club INFORMACION acerca de «¿Cómo se debe remodelar la avenida de Dénia Las alternativas ciudadanas ». El portavoz de la agrupación, Javier Cobela, explicó que las nuevas infraestructuras «aumentarán el número de carriles hasta 13 en algunos puntos», pero sólo «para el transporte privado».
Incidió en que la nueva avenida se reconvertirá en «una autovía urbana» que fomentará el acceso de vehículos a Alicante. El problema es, a su juicio, que «la ciudad no da más de sí, ni la calidad del aire lo permite y tampoco la seguridad vial». Al respecto, Cobela incidió en que «existen alternativas y creemos que se está a tiempo de incluirlas en el proyecto». Sin embargo, lamentó que «tras comunicar nuestras reivindicaciones al Ayuntamiento y a la Generalitat no hemos obtenido ninguna respuesta, por lo que aún no sabemos si se van a tener en cuenta». Por ello, consideró que «un proyecto que supone un gasto de 50 millones de euros merece, al menos, un debate y que la ciudadanía opine».
Para Cobela, es imprescindible que se tenga en cuenta la opinión de los vecinos en un proyecto que, además del gasto económico, supone «un elevado coste medioambiental porque se van a arrancar 500 árboles, se van a ocupar jardines y se van a eliminar 200 plazas de aparcamiento». Se trata de «un sacrificio» que debe «contar con el consenso» y que «merece una reflexión acerca de si será beneficioso o no».
Además, el portavoz de la Plataforma considera que con el actual proyecto «ni siquiera se va a lograr aumentar la capacidad de la Avenida de Dénia porque el punto de desagüe es el mismo». Cobela explica que «en El Postiguet no caben más carriles y el enlace con la A-7 - donde comienza la ampliación - también se mantiene igual». De esta forma, lo que se conseguirá, según indica, es «un cambio en el punto de congestión».
Por todo ello, desde la Plataforma aportan diferentes alternativas para modificar el actual proyecto. Una de ellas son los «aparcamientos disuasorios» que consisten en la habilitación de instalaciones para estacionar el coche en la periferia de las ciudades con un coste más económico que los aparcamientos del centro de la ciudad, define Cobela. Así, la gente que viene a Alicante desde otras zonas de la provincia o de fuera puede dejar estacionado su vehículo en ellos y utilizar un transporte público efectivo, a modo de lanzadera que los lleve hasta el centro. Para los desplazamientos en el entorno metropolitano, desde otras localidades de la comarca, la Plataforma propone la creación de un carril bus y de taxi en la nueva avenida que incentive el uso del transporte público al mejorar su efectividad. En cuanto a los movimientos cortos, Cobela asegura que la solución al exceso de vehículos pasaría por la creación de carriles de bicicleta y recalca que las aceras son insuficientes y plantean barreras a los peatones.
En la mesa redonda también participó el representante de la Coordinadora Vecinal de Alicante, José Llamas, quien recalcó que se trata de un proyecto que «afecta a toda la comarca y debería haberse debatido». Para él, esta nueva iniciativa «es un paso hacia atrás, porque no se soluciona el problema del transporte y la ciudad aún se va a colapsar más». Explica que en Alicante «hay un parque móvil de más de 220.000 vehículos y el transporte público no se gestiona bien para mejorar la calidad de vida». Por todo ello, cree que este proyecto «no es tan inocente y quizás lo que persigue es impulsar la construcción de más aparcamientos en el centro».

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